El amor al dinero es la verdadera Pandemia

Por: Héctor Pérez Fernández


«Raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos se descarriaron de la Fe, y fueron traspasados de muchos dolores (1Timoteo 6:10)»

El amor al dinero es la verdadera Pandemia de la humanidad por todos los siglos, y La Iglesia no ha sido ajena a este mal, con la falsa doctrina del Evangelio de la Prosperidad. «Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición»,

El amor al dinero nos aleja de la verdad de Dios……

Los gobiernos mundiales siempre han privilegiado la economía sobre la vida, una economía salvaje e irracional generando inequidad, injusticias, destrucción y desequilibrio.

Hay cuatro ejemplos recientes en nuestro país:

1) El gobierno destinó $226.000 millones para subsidios al agro, para garantizar abastecimiento en esta crisis, y solo el 2% llegó a los campesinos, que representan el 72% de nuestra seguridad alimentaria. Urge una reforma agraria estructural que garantice una producción autárquica.

2) La falta de solidaridad del sistema financiero en esta crisis obliga a ponerlos en cintura, cancelando los privilegios que le permiten enriquecerse en la actual coyuntura a costa del empobrecimiento de todos. Contemplar la vía jurídica para nacionalizar algunos bancos, cancelar los abusivos cobros de intereses y servicios, aumentarle los impuestos. Crear un sistema financiero más amigable y solidario.

3) Se hizo más evidente la pauperizacion de todo el sistema de salud, consecuencia de la Pandemia del amor al dinero. Es indispensable significar toda la prestación del servicio de salud.

4) Cancelar toda explotación que atente contra los recursos naturales y el medio ambiente. Son claras las nefastas consecuencias del fracking, una señal inequivoca fue la quiebra de todas las empresas que practican fracking en EE.UU. Es imperioso promover las energías limpias.

No nos centremos en el virus y su origen, Dios nos está dando la oportunidad de reinventarnos como seres humanos, no lo soluciona ninguna ideología, hay que estirpar el amor al dinero de la sociedad mundial, incluida la Iglesia.

Debemos orar por todos los gobernantes para que tomen decisiones sabias, cambiando el capitalismo salvaje por un capitalismo justo, equitativo, con desarrollo sostenible y responsabilidad social.

No debemos alarmarnos por lo que sucede, todo está escrito y es necesario que suceda, enfoquemonos en la agenda de Dios no en la agenda de los enemigos de la Iglesia y la sociedad, la Iglesia siempre será perseguida pero como Iglesia, no se dejen distraer del propósito de Dios.

La cuarentena y apertura gradual de la economía son necesarios para dar tiempo a preparar todo el sistema de salud, e igualmente evitar un inmediato masivo contagio, que el sistema de salud no sea capaz de atender y este colapse, falleciendo muchos, lo ideal es que los contagiados sean progresivos y vayan circulando en el sistema de salud, y sean todos atendidos y recuperados.

Asi se va dando la inmunidad del rebaño o colectiva, mientras avanzan a toda marcha los estudios de 100 vacunas en diferentes países. Es muy probable que la inmunidad colectiva mundial se presente antes que la vacuna, cuando ya se contagie el 65% de la humanidad.

Debemos batallar contra el amor al dinero (codicia), desarrollando profundas transformaciones económicas, sociales, políticas, y nosotros como seres humanos, ó vendrán consecuencias peores.

Traigo a la memoria la anécdota de Sir Winston Churchill en la segunda guerra mundial, cuando se sentía derrotado ante el inminente bombardeo e invasión nazi, y le dijo a la nación que lo único que les quedaba era Orar, y se armaron en todo el país cadenas de Oración.

Hitler iba en camino pero nunca llegó, una niebla intensa arropó a los nazi y se regresaron. La reina dijo:»Le temo más a un ejército de personas orando, que a un ejército militar».

Lo que está sucediendo es cumplimiento de la Palabra en Isaías 24:1-10 «Dios está en control, con el confinamiento a crecido el Evangelio, está creciendo el fervor en la búsqueda y comunión con Dios».

Colombia saldrá victoriosa, un avivamiento comenzará, nuestra patria tan menospreciada, desechada, humillada, mancillada, saqueada, explotada, donde abunda la maldad, Dios la levantará para avergonzar a los sabios y poderosos de la administración (1 Corintios 1:27-29).

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