Incrementan inspecciones a inmuebles del Centro Histórico en Cartagena
Ante la reciente situación con el desprendimiento del tejadillo de un balcón en la calle Larga, el Instituto de Patrimonio y Cultura, viene realizando un monitoreo riguroso sobre los bienes de interés cultural de la ciudad, con el fin de identificar de manera temprana riesgos estructurales y arquitectónicos en estas viviendas.
A través de las inspecciones, los expertos del instituto ya habían detectado en esta edificación patologías complejas como fisuras superficiales, humedades ascendentes y proliferación de vegetación en muros y balcones, afectaciones que aceleran el deterioro físico de las estructuras tradicionales y que son notificadas a los propietarios para su debida intervención.

De hecho, con este acompañamiento técnico, los propietarios del inmueble tramitaron y obtuvieron un concepto favorable de intervención ante el Comité Técnico de Patrimonio, además de una licencia de construcción vigente para el reforzamiento y la adecuación de la fachada.
Así mismo, desde la entidad distrital, no se descarta iniciar las acciones administrativas contra los responsables del inmueble, dado que la falta de un mantenimiento preventivo oportuno y el descuido generalizado terminaron por detonar la caída del elemento arquitectónico, que había sido advertida por las autoridades.
«El equipo técnico permanece en el territorio vigilando el estado de los inmuebles, pero el control patrimonial no es suficiente si los propietarios privados no asumen su obligación legal y civil de mantener los bienes en óptimas condiciones”, indica Shirley Tuñón, directora del IPCC.
Anota la funcionaria que, aunque este edificio contaba con las licencias vigentes para ser intervenido, la falta de un mantenimiento preventivo a tiempo desencadenó esta emergencia, por lo que actuaremos con firmeza en los procesos administrativos a los que haya lugar.
